Cómo fotografiar los defectos de una carta de colección
Luz difusa y rasante, macros de los defectos, fondo neutro, mismos encuadres antes y después: cómo fotografiar una carta para el diagnóstico, el presupuesto y el informe de restauración.
Actualizado el 13 sept 2026
En un taller de restauración la foto no es un recuerdo: es un documento. Sobre una foto haces el presupuesto, con una foto demuestras cómo llegó la carta, y comparando dos fotos el cliente juzga tu trabajo. Una mala foto siempre acaba costando algo.
Las dos luces
Luz difusa
Una luz suave y uniforme, sin sombras marcadas: una ventana luminosa sin sol directo, un panel LED con difusor, una caja de luz. Sirve para los colores, el centrado y el estado general de la carta.
Luz rasante
Una luz que llega muy de lado, casi paralela a la superficie. Hace aparecer pliegues, abolladuras, ondulaciones y arañazos que con luz difusa desaparecen. Basta una linterna o una lámpara sujeta baja, de lado. Gira la luz alrededor de la carta: algunos defectos solo se ven desde una dirección.
Cada carta necesita las dos. Una sola no lo cuenta todo.
Las fotos básicas
Para cada carta, siempre:
- el anverso entero, con los cuatro bordes visibles;
- el reverso entero, con los cuatro bordes visibles;
- una macro por defecto, lo bastante cerca para ver el arañazo o el blanqueo, lo bastante amplia para saber dónde está en la carta.
Sin una macro de un arañazo no se puede presupuestar una intervención con seriedad.
El fondo y los reflejos
- Usa un fondo neutro y mate, gris o negro. El blanco disimula el blanqueo de los bordes; los fondos de color alteran los colores de la carta.
- En las cartas holo y foil el reflejo es el enemigo: una luz frontal o el flash crean un brillo que esconde justo los microarañazos que tienes que documentar. Inclina un poco la carta o la luz hasta que el reflejo salga de la zona que te interesa.
- Evita el flash del móvil como luz principal. Si la habitación está demasiado oscura, acércate a una fuente de luz antes que hacer una foto que no dice nada.
Las mismas fotos, antes y después
La comparación antes y después solo es honesta si las dos fotos se pueden comparar: mismo encuadre, misma luz, misma distancia. Si fotografiaste el defecto 3 con luz rasante desde la izquierda al llegar, vuelve a hacerlo con luz rasante desde la izquierda al terminar. Una comparación con luces distintas puede hacer que un defecto sin cambios parezca mejorado, o al revés.
Anota cómo hiciste la foto: basta una línea («rasante desde la izquierda, 20 cm»). Te hará falta al final.
Qué pedir al cliente
El cliente no es fotógrafo. Dale instrucciones sencillas, siempre las mismas:
- carta entera, todos los bordes dentro del encuadre;
- fondo oscuro y mate;
- luz de lado, sin flash;
- una foto de cerca de cada defecto que vea.
Mejor cuatro fotos buenas que veinte borrosas en un chat.
Cómo lo hace Registro
En Registro cada carta tiene su ficha con anverso, reverso y detalles, y las fotos quedan ligadas a la fase en la que se hicieron: solicitud, llegada, diagnóstico, trabajo, control final. Desde la ficha generas un código QR, lo escaneas con el móvil y fotografías: las fotos llegan a la ficha abierta en el ordenador, ya redimensionadas. La página pública del taller muestra al cliente las mismas instrucciones de foto y te permite hacer obligatorias las macros de los defectos. Luego los defectos se marcan sobre la foto, numerados, sin tocar el original.
Para usar estas fotos en un presupuesto, consulta la guía sobre cómo hacer un presupuesto de restauración.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta un microscopio?
Para muchos defectos basta una buena macro con el móvil. Un microscopio digital ayuda a documentar arañazos finos y bordes, y a enseñar al cliente un antes y después con mucho aumento.
¿Qué resolución deben tener las fotos?
La suficiente para leer el defecto en la macro. A partir de cierto punto las fotos pesan más sin aportar información: Registro las redimensiona a un tamaño que sigue siendo legible y se sube incluso con conexiones lentas.
¿Puedo fotografiar la carta dentro de la funda o del toploader?
Para la foto de llegada, si el cliente la envió así, sí: documenta cómo llegó. Para el diagnóstico y la comparación final, sácala: el plástico añade reflejos y esconde los defectos de superficie.